LO ÚLTIMO

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martes, 24 de noviembre de 2015

DE LO HUMANO




DE LO HUMANO

_De lo humano y su técnica objetiva, a embudo por el lado ancho, sobre hogueras y paisajes rotos.

Sea acaso el tiempo, breve, tan breve en lo moral y sin eludir la tinta, nos manchamos las manos y el cuerpo, convertidos en muertos que apenas se tocan, antes de perder el supuesto paraíso que tanto nombran.
Cada quién con sus máscaras como soldados que siguen un hilo argumental, sobre el que avanzan lecciones de vida o juegos de una narrativa con tintes circenses.
Hoy amanecemos hacia otra luz, una que espera, sobre la voz profunda como en profecía y se manifiesta animal, con un canto fiero y bilingüe, como si proyectar la voz, transportase a otra dimensión, sin romper los días del criterio, con un romanticismo que se queda corto y no domina un acabado de censura, ni llama a la curiosidad, por vulgar.
Las fragilidades de lo humano, pueden llegar a inundar por falta de predicado. 
Nada se compara a una suerte de confesión sincera, la libertad, no es sólo una gana de querer poseer por cinco minutos o ese combatir resistencias  con afán caduco y arte descuidado. La libertad es al alma, un acierto de divinidad, donde la pureza de lo correspondido absuelve.
Es una lástima  emitir juicios, cuando en ausencia de estrofas primaverales, colocamos precio al peñasco de un otoño anquilosado de penas y agravios.
¿Dónde se muda el mañana, cuando la imaginación se nos vuelve mortal?
Son tantas las muertes, como vidas que se añaden y no recordamos el gusto del ayer aunque se refugie una pasión dulce y digna.
¿No es acaso el mal, quien nos arranca del pecho el mas puro de los sentimientos?
Amar no es pretender un infierno de celos, ni arrancarse los ojos al brutal desengaño. amar es simplemente, rodearse de lo exacto, despojarse naufragios y transitar desnudos, sin que ceda el coraje de mirarse a los ojos y dejar al alma despertar frente al otro, en el extasis sublime de la esencia de ser.

Rossana Arellano
 Ojo con la Crítica


sábado, 21 de noviembre de 2015

DE AGRIPINAS MENORES, CALIGULAS y NERONES DEL VERBO







DE AGRIPINAS MENORES, CALIGULAS y NERONES DEL VERBO


Tal vez para el deleite, resulte prudente vendarse los ojos y marcar un otrosí esquivo bajo el cielo,del verbo y tanto absurdo.

Hay monstruos de boca ancha abusando de nuestra capacidad de "paciencia" pequeños hombres y mujeres majaderos, cada vez más diminutos. Agripinas enviudadas de verbo con una inclinación antinatura, recreadas en un pseudo lenguaje de impertinencia pedante, con verborrea excesiva cargada a la devocion de goce matrimonial  entre auto ungidos emperadores del destierro de la literatura y un 
juramento blasfemo del corre que te pillo y otros incestos del vocabulario. Burdos escritos se hacen la corte al privilegio de los "elegidos" o conspirados como enfermos mentales, repletos de ambición.
Ofrecidas y amantes, complotando en cortes del menosprecio, talando la palabra de todo aquel que sin mayor esfuerzo les hace sombra. Sucios e incompetentes Césares patulecos, dando palos de ciego
en islas del individualismo.
Es bueno que se gire el péndulo de la historia que ha de ser escrita en la epidermis de un propósito sin ensayo discutible o disertación de otros, aprendida de memoria, en el corre , ve y dile, de una suerte de jueguito del teléfono roto.

A todas " vuestras Altezas del suplicio" 
A todos los "príncipes" carentes de glándula pituitaria 
A todas las "grandezas" de títulos inventados o adquiridos por ventanilla del no sé qué me da...

- Conste en acta, aún tengo memoria en este desorden de selva y necios que se adjudican como propias incluso las faltas de ortografía. 
Miserables a los que mentan de prodigiosos, pelados e inmorales, afanando la minita de oro del "Patriotismo"  viajeros repletos de tachaduras.

¡Tengo memoria, carajo!!


Rossana Arellano
 Ojo con la Crítica 

domingo, 15 de noviembre de 2015

VANIDAD... VANIDAD... TONTA VANIDAD ( lea en tonito de Villancico)




VANIDAD... VANIDAD... TONTA VANIDAD ( lea en tonito de Villancico)

_La vanidad y su discurso orillado, tiene por costumbre capturar ánimas poco ilustradas.

Los vanidosos son personas sistematizadas, algunos acaban por citar experiencias fantasmas,
con citar incluso de regular elaboración, que guardan como bienes en la olla sin fondo de la
estupidez.
A menudo representan una condición bastante extraña y es posible que sus mentes cumplan
con alguna rara tesis de existencia poco reflexiva, toda vez, que aceptan sus ensayos de mentira
de tan buena gana que pierden por completo el norte y quién sabe qué cualidad de semidioses
se adjudiquen a si mismos.
Así, como contorsionistas con una voz sin presencia, sujetan sus fantasmas con aspiración.
En definitiva, el hombre vanidoso es tan disminuido, que a medida que miente y se vanagloria en
la cuerda floja de la nada, se va haciendo cada vez más invisible.
Los vanidosos con sus realidades contradictorias, llevan un acento de existencia mezquina, que
patológicamente los mantiene presos en sus grietas mentales de la nada absoluta.
Prepotentes algunos, se pretenden Perséfone al masculino y demandan supremacía de apariencias.
Si  bien es cierto, la vanidad lleva conducta de muerte, no se valora racionalmente en concepción tal.

Nada logra brillar más allá del tiempo, si no tiene estilo de naturalidad genuina. Es posible que algunos se confundan, Igual hay tontitos predilectos que se empujan por navidad, como regalo de devoción anónima.


Rossana Arellano
 ©Ojo con la Crítica

domingo, 1 de noviembre de 2015

DE CARTAS - DANZAS A LORRAINE " DOMINGO"




DE CARTAS - DANZAS A LORRAINE "DOMINGO"

Un domingo puede incluso resultar bastante simpático si hemos aprendido a recoger sus múltiples frutos, los días de rutina suelen ser todos similares, pero un domingo, no pasa desapercibido y sólo depende de ti, hacer que resulte excepcional.
Un chico, come dulces bajo la poca sombra que da en este horario un mandarín, sin embargo la imagen es simplemente maravillosa, el pequeño rasca su espalda en el delgado tronco, entonces caen sobre su cabeza y cuerpo, pequeñas florecillas de azahar, mientras un rayo de luz del sol da directo por su cabeza, levantando en holograma sus cabellos dorados.
Hay que echar cuentas sobre la vida, Lorraine, la libertad de mis hijos, alcanza la nocturnidad y esa sombra anoche, regresó a casa de madrugada.
_¿Acaso da lo mismo redimir los compases del tiempo y los horarios, Lorraine?_
Digamos que nunca es demasiado tarde para ajustar riendas. El camino de los "amigos" tiene tantos vericuetos, bien lo sabes. En ocasiones puede ocurrir, que los pájaros emigren antes de su época.
En el jardín interior cantan y danzan mis pájaros a buen recaudo y no se humillan sus ojos, cuando les doy de beber o comer, Lorraine. 
Los perros ladran y no es en vano, bien sabes que la piel se me ha ido ajando y los cabellos disparan su demanda de plateados. Aún tengo tiempo, de agazaparme entre las horas y contener el valor. De día también existen penumbras y es deber salvar las distancias aunque nos situemos al borde del terraplén y nuestro vuelo busque aires apacibles.
Los pichones saldrán a dialogar luego del medio día. Hoy he dado un puntapié al rezo de costumbre, he creado otros,  para que perfumen la casa y enriquezcan todos los rincones.
-¿Sabías que hay ladrones espejeando el mañana, Lorraine? ellos viven como mendigos, luego, al menor descuido quieren raptar y traficar tu sangre. 
No franquearé la puerta al prohibido, Lorraine, considero que es tiempo de flores y los pensantes han escanciado el vino del conocimiento.
 


Rossana Arellano
© Ojo con la Crítica